Sí, podría morir de escasez de lágrimas. O podría llamarte para preguntarte como te va la vida, quien le ha robado el mes de Abril, o porque todo pasa tan rápido que parece mentira. Dirías que quién no corre vuela, y yo no solo vuelo, sino planeo y me estampo, trago tierra, muerdo asfalto y sangro recuerdos.
Hablas de que te gustaría atrapar el tiempo, tocarlo con tus dedos; pararlo, guardarlo y así sentirte ladrón por robárselo a la chica más guapa de Bahia pidiéndole una copa. Tú solo subes alto, muy alto y aunque haya vuelto el frío, la lluvia y mis dedos de los pies estén congelados..no importa, tu estás bien.
Sí, podría morir de escasez de abrazo. O podría canturrear y tararear hasta morir su canción y decirse, pequeña PinkFloyd, que se te escapa la vida entre abril y mayo! Jugar a ser mayores... sonaba bonito, pero que son apenas dieciséis años, y no merece la pena morir de soledad con Sabina en la radio.
Sí, podría acabar con la distancia. O levantarse con cara de locos, dirigirse a su parada favorita de autobús y coger el primero dirección a quién-sabe-donde. Sí podría volver a preguntarse quien le robó el mes de Abril, pero sería tontería.
