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25/7/12

Es un adiós, no un hasta luego.

Ha pasado mucho tiempo sin mantener una conversación en por mi tripa, ha pasado una esperada visita a Londres, volver a Barcelona, un posible nosotros, un "lo mando todo a la mierda", un todo irá bien.
Miedo quizás de reencontrarme, de escribir algo que describiese tan sumamente bien lo que sentía y aterrorizarme; de miradas que te acechan. Llámemoslo choque contra la realidad, o una hostia de narices, como quieras, aún así no es bueno rodearse de palabras vacías y vidas anónimas, de escribir de todo menos de uno mismo, de crear un cajón de mierda y día tras día abrirlo. 
Decido, que después de perderme en Londres, de saborear abrazos que dejan sin aliento, después de dos años y tanta distancia, después de conocer a Personas que merecen la pena, que aquí termina por mi tripa. Lo mejor de mí, si algún día lo tuve, lo deje caer, mis penas ahogadas en entradas tontas de un blog. No pienses que cambiaré, ni mucho menos, seguiré bailando entre acordes familiares, canciones de Pereza, conciertos de Extremoduro, risas ajenas y guiños inesperados, seguiré siendo pequeña y de las de Pink Floyd. Aún así ahora todo me supera, se me hace grande, o igual soy yo la que crezco y toca borrón y cuenta nueva, abrir caminos nuevos, descubrir que quiero y que nadie me juzgue por leerme. 
Por mi tripa se despide, se aleja de esto, se pierde en su pequeña gran ciudad, la que es cada vez más suya, o al menos así lo siente. Si no me encontrais aquí, estaré en aquel sitio al que llamo casa, mi hogar donde huele igual que siempre aunque pasen los años, si no, estaré en la gran ciudad que hizo perderme rodeada de buena compañía. Gracias por todo, formáis parte de por mi tripa.

Con amor y sin frenos, A.